jueves, 22 de noviembre de 2018

EL SELLO AZUL


Pintando, uno va entendiendo,
como de una orgía de colores,
mezclándose sobre la paleta,
llegan a acariciar la tela virgen,
para lucir en todo su esplendor,
desafiando al mismísimo tiempo.
Con un par de acordes al aire,
puede comenzar una sinfonía,
a llenar cada corazón vacío,
hasta el extremo de conectarlos,
y llevarlos a la frontera sensible,
donde nacen libres los latidos.
Desde una gota de tinta,
bailando palabras sobre una hoja,
entro en el universo gentil,
que me lleva a mil géneros literarios,
y me hacen sentir cada letra,
como un Big Bang en mi cabeza.
Y a tí, te he acariciado sin prisa,
te llené de mi mejor repertorio,
escribí poemas en tu espalda con besos,
que nunca se cansaron de besarte,
y ahora que te vas, entiendo,
que en realidad nunca entendiste nada.

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